
En la entrada anterior hablaba de las competencias básicas que cada alumno adquiere en su educación obligatoria para ser competente en la vida real. En esta entrada, ahondaré un poco más en el tema y daré una opinión de cómo estas competencias deberían transformarse en un aprendizaje significativo.
Teoría del Aprendizaje Significativo- David Ausubel https://t.co/rAfFdMMGgH vía @elpsicoasesor #edubateMA
— Luciano Nicolás (@el_azabache) octubre 27, 2015
No hay ninguna duda de que el aprendizaje por competencias es mucho más beneficioso para el alumno que el aprendizaje por conocimientos que se hace tradicionalmente. Antoni Zabala, en su libro 11 ideas clave: Cómo aprender y enseñar competencias nos indica un factor muy importante para aprender estas competencias:"Regular el propio aprendizaje es un factor clave en el aprendizaje de competencias, ya que comporta saber planificar qué estrategias de aprendizaje se han de utilizar en cada situación, aplicarlas, controlar el proceso, evaluarlo para detectar posibles fallos y, en consecuencia, ser capaces de transferir todo ello a una nueva actuación. (Zabala, 2007)"Muy importantes son estas estrategias para poder alcanzar el aprendizaje. Yo, al igual que Zabala, opino que hay que partir de ese esquema de conocimientos previo que tienen los alumnos y así, partiendo de esa base enseñar los nuevos conceptos. A la hora de enseñar un nuevo contenido tenemos que tener en cuenta que estos han de tener un vínculo, o conexión, con los contenidos previamente adquiridos. El profesor ha de preguntarse: ¿Qué contenidos voy a enseñar? , ¿Qué contenido previos tiene el alumno? y ¿De qué forma guiaré el aprendizaje para que significativo al alumno? Gracias al principio de la zona de desarrollo próximo de Vygotski, el docente puede detectar el grado de aprendizaje de cada niño en particular. Por eso, una de las actividades más importantes del maestro, para mí, es la motivación que puede inculcar en el alumno y de esta forma guiarlo y orientarlo en el aprendizaje.
Asimismo, se ha de tener en cuenta factores vinculados al equilibrio personal o a la inserción social del estudiante, aparte de los esquemas de conocimientos previamente nombrados. Pero sin ninguna duda, y en nuestra opinión, coincidiendo con Zabala, lo más importante para aprender estas competencias es el proceso mental de cada alumno, es decir la reflexión sobre el propio aprendizaje, el conflicto cognitivo que decía Piaget. Sin este proceso es imposible que se llegue a un aprendizaje significativo.
Volviendo a las competencias, hay que hacer hincapié en la importancia que tiene el núcleo procedimental. Su dominio es clave para la adquisición de las competencias ya que enseñamos cómo se ha de actuar. A estos procedimientos hay que añadirles las actividades de memorización de hechos, actividades para la elaboración de conceptos y las que sirven para la interiorización de las actitudes.
Finalmente, en la entrada anterior, nos debatíamos si el currículum facilitaba la adquisición de las competencias. Hoy en día el curriculum no ayuda si no se actualiza, ya que nuestro sistema está preparado para adquirir los conocimientos para llegar a la universidad y no las competencias que sirven para las situaciones y los problemas reales. Hay que actualizar el currículum porque según qué competencias no se encuentran en las disciplinas tradicionales que todos conocemos. Por ejemplo la competencia de "ser solidario" no puede entrar en la disciplina de matemáticas o lengua. De alguna forma, sigo siendo partidario de que el aprendizaje de este tipo de competencias tiene que ser consensuada por el equipo de docentes del centro y elaborar un currículum donde puedan enseñar estas competencias. El trabajo en equipo resulta así determinante, cada uno de los maestros puede introducir estas competencias dentro de las asignaturas ya conocidas. Por ejemplo el de castellano puede mostrar cuentos con moraleja positiva acerca de ser solidario o el de historia puede mostrar casos verídicos de solidaridad. En lo que respecta al conflicto cognitivo, yo nunca reflexioné acerca de lo aprendido hasta la etapa de bachillerato, y en la asignatura de filosofía. Materia que hoy en día la LOMCE quiere dejar en un segundo plano. ¿No sería mejor introducir esta asignatura en 3º o 4º de ESO?
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