
Todos estudiamos con un objetivo común, ese objetivo, en mi caso (en las fases de primaria, secundaria y bachillerato) se traducía en forma de examen. Como gran parte de la población sabe, a nuestros hijos se les evalúa mediante exámenes, los cuales indican el nivel de conocimientos memorizados por un niño ¡Ojo! Digo memorizados pero no quiere decir que hayan sido aprehendidos , es decir, comprendidos y retenidos en la memoria del alumno. El ciclo que cumple un alumno, en el cual me incluyo yo, es el de recibir conocimientos, hacer un examen y luego, acto seguido, olvidarlo todo si el examen está aprobado. Lo más probable es que, hoy en día, no recuerde cómo se hacen raíces cuadradas y ni sepa la diferencia entre escaleno o equilátero. Para mí, el sistema de evaluación tradicional ha quedado, en parte, obsoleto para poder adquirir las ya mencionadas competencias. Y, sobre todo, hay un gran contratiempo con la evaluación por exámenes: No invitan a la reflexión de lo aprendido por parte del alumno. Ya que este no mira los errores y reflexiona, sino que solo ve la nota. por lo tanto, no hay aprendizaje significativo.
"La evaluación tiene que ser una parte del proceso de aprendizaje y nunca un fin"
Evaluar es bueno; a veces los exámenes resultan malos - Vía @clarincom - https://t.co/mciaTsfIN7
#edubateMA
— Luciano Nicolás (@el_azabache) noviembre 5, 2015
Es por esta razón, que hoy en día se están proponiendo diferentes modelos de evaluación que conllevan a la autoevaluación. La idea base es sencilla: En general, no sirve comunicar los objetivos ya redactados, sino que es el propio alumno el que se los ha de formular y reformular. No hay que empezar una actividad si no ha quedado claro por qué se hace. También se puede hacer, y una vez hecha, se discute cual ha sido el objetivo o bien se le pondrá un título o se redefinirá la pregunta que orientaba la actividad (Sanmartí, 2010). Profesores como Jose Luis Castillo, proponen un modelo de evaluación más coherente que emplea una metodología más atractiva para los alumnos de hoy en día.
En mí opinión, es necesario un cambio en la evaluación porque el modelo de examen no implica el aprendizaje significativo, lo que en la entrada anterior denominábamos como el conflicto cognitivo. Se necesita este proceso de reflexión por parte del alumno, se le ha de dar más autonomía y más autoevaluación para poder conseguir las competencias básicas. La realización de trabajos por proyectos es clave para poder adquirir las competencias. Y me parece buena idea que el papel del profesor recaiga en el papel de guía, que sea capaz de dotar a los alumnos de los espacios y las herramientas que necesitan para realizar las actividades, así como realizar un seguimiento de lo aprendido en clase. Al igual que Jose Luis Castillo, yo aspiro a dejar huella en mis alumnos. Quiero dejar una frase suya que puede encontrarse en su blog (link).
Finalmente, creo que gran parte de importancia recae en la tarea de evaluar a los estudiantes según sus capacidades y su esfuerzo. Hay que tener en cuenta, en lo personal de cada alumno, el punto de partida y todo el proceso por el cual consiguen conocimientos, y hay que incentivar la autoevaluación de las competencias. Porque si ellos reflexionan acerca de proyectos realizados conectados con el aprendizaje de las competencias seguro que las interiorizan, seguro que adquieren un aprendizaje significativo. Hay varios inconvenientes a mi parecer que puede hacer que esto suene a utopía, primero es que se necesita una coordinación perfecta por el equipo de docentes, tanto los que enseñan las mismas materias y también los que enseñan materias diferentes pero conectadas entre sí por motivos temáticos. Segundo se necesitaría acabar con el currículum fijo a uno más flexible, lo cual ya he comentado en páginas anteriores. Y, para concluir, no implementar un sistema de reválidas que, creo, echaría por tierra todo el progreso de la autoevalución por parte del alumno."Otra cosa es lo tradicionalmente se viene entendiendo como estudiar. Mi objetivo es que no estudien. Nada. Ni en clase ni fuera. Porque el enfoque tradicional del estudio ha estado dirigido a comprender, que es una parte esencial, pero pequeña e incompleta, de aprender"
Me gustaría acabar con una frase, pero no de alguien famoso. En el vídeo que he expuesto más arriba, hay un comentario que le deja un ex-alumno al profesor Castillo. Dejo la frase porque es la que debería aspirar todo profesor a que le dijesen.
"Yo he sido alumno de este profesor y para todos las personas que vean esto, este método es muy bueno, fue el año que más he aprendido, por favor, utilizarlo porque funciona y a mi y a los que estábamos ese año, nos fascinó y ojala todos los profesores fueran como él :) (Javier Soler Hidalgo)"
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