Las llamadas competencias básicas que tenemos hoy en día en nuestro sistemas educativo son aquellos conocimientos que han de ayudarnos a salir de la escuela preparados para la vida real. Los currículums ayudan al profesor a enseñar estas competencias. Podemos encontrar los diferentes currículums de Baleares en la página del CAIB. Por más que sobre el papel suene bien, la realidad es bien distinta. Por ejemplo, como bien explica Ivanna Vallespín, en la asignatura de inglés uno de cada cuatro alumnos de primaria acaba sin las competencias básicas. ¿Cómo es posible que un cuarto de los alumno no consigan las competencias básicas a pesar de que los docentes tienen un currículum bien detallado proporcionado por la ley? Y suponemos que está confeccionado por una plantilla de expertos en la educación más que cualificados para esta tarea...
(una pequeña introducción a las competencias básicas)
Dentro del blog de Felipe Zayas se nos plantea el siguiente debate: El profesor se ha de desgarrar para elegir el qué y el cómo. Si elige atraer a sus alumnos para que ellos desenvolupen sus competencias comunicativas, esto va a suponer un gran número de clases que no permiten completar el currículum a la perfección.
En mi opinión, el curriculum debe ser una herramienta y no un fin, al igual que el libro de texto. Por ejemplo, pongamos que quiero enseñar la poesía renacentista. Para mí es mucho mejor dedicar una clase para explicar características, otra para hacer alguna tarea grupal para que elaboren un poema por ellos mismos, enviar de deberes elaborar uno por ellos mismos y luego otra clase para que lo lean en clase. Y al igual puede ocurrir con la narrativa. Sin embargo, probablemente no me dé el tiempo necesario para poder realizar esta tarea y terminar el currículum anual. Por lo tanto, tendré que explicarlo en una clase y mediante el libro de texto. De manera que vuelve a entrar el tema de la memorización. Ellos lo memorizaran para el examen, lo vomitarán todo y luego lo olvidarán.
Paradojas de nuestro sistema educativo por Luis Gonzalez Nieto #edubateMA http://t.co/Yy0iXwvYtu vía @el_pais
— Luciano Nicolás (@el_azabache) octubre 18, 2015
Antoni Zabala en su libro, "11 ideas clave. Cómo aprender y enseñar competencias", dice que los italianos y los argentinos poseen una mejor técnica oratoria porque aparte de aprender las bases de la comunicación realizaban las prácticas oralmente. Para mí, se trata de eso: equilibrar el concepto de memorización y el concepto de práctica. Es decir, el término medio entre teoría y práctica, ninguno de los extremos es bueno. Como bien dice la frase que abre esta entrada, ningún marinero puede surcar sin timón y sin saber usar la brújula, pero tampoco un agua tranquila hace buen marinero.
En la entrada anterior, hablaba de cómo afectaban las TIC al docente. Una de las competencias básicas es el "Tratamiento de la información y competencia digital" pero si un profesor no usa las TIC en su asignatura es imposible que el alumno adquiera esta competencia, por eso hablaba de que el profesor ha estar en constante evolución. Asimismo pienso que el currículum también debería evolucionar, y más en estos tiempos tan cambiantes. El profesor no puede obsesionarse por llegar al final del libro porque a veces es imposible y si se consigue, lo mas probable sea que el alumno no haya aprendido (interiorizado) todo lo enseñado. Hoy en día tenemos alumnos con muchos conocimientos pero de poca calidad. Soy partidario de que el departamento, de lengua castellana por ejemplo, desarrolle el currículum a base de consenso, decidiendo: ¿Qué es necesario saber? (conocimientos) ¿Qué se debe saber hacer? (procedimientos) ¿Cómo se debe ser? (actitudes). Y que estas decisiones estén en plena evolución, adaptándose a las necesidades de los alumnos, porque las competencias básicas deben responder a las necesidades de todos los alumnos y de ningún modo pueden crear una selección de aquellos que sí las consiguen y los que no. Si son básicas es porque están hechas para todos. Y, finalmente, nunca confundir currículum con el libro de texto. Este solo ha de ser un apoyo más fusionado con las TICs.
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ResponderEliminarPerdona, se había transcrito mal mi comentario. Abajo lo he vuelto a publicar.
Eliminar¡Hola Luciano! Me ha gustado mucho tu entrada. Algunas ideas que reflejas me han llamado especialmente la atención:
ResponderEliminar- "En mi opinión, el curriculum debe ser una herramienta y no un fin, al igual que el libro de texto."
Opino exactamente igual que tú, Luciano; muy acertada la idea: el currículum y los libros de texto deberían ser un medio, ¡no un fin! El fin es aprender, pero aprender siguiendo una lógica... es decir, la gran virtud del punto medio que huya de los extremos :) Esperemos que la enseñanza en competencias sea este anhelado punto medio.
Teoría y Práctica son complementarias entre sí, y no podemos negar esta realidad. Me encantó desde el principio tu imagen de Instagram: "La poesía sólo se aprende haciendo poesía".
- "El profesor no puede obsesionarse por llegar al final del libro porque a veces es imposible y si se consigue, lo más probable sea que el alumno no haya aprendido (interiorizado) todo lo enseñado".
Hay un claro problema entre la extensión del currículum español y las metodologías de enseñanza. ¿La solución? Tú mismo lo has dicho: el currículum es un medio, no un FIN.
Muy buena reflexión :) ¡Un saludo azabache!
Att. Lluïsa Hebrero Casasayas (Blog: "Adolescentes del mañana")